Tratando de hacer una obra que cambie el mundo (El delirio final de los últimos románticos)

Somos conscientes que en nosotros vive cierto idealismo heredado de generaciones pasadas, se nos enseñó en nuestras escuelas la vinculación orgánica que existía entre las prácticas artísticas y las prácticas sociales, se nos evidenció una larga tradición histórica de un arte comprometido socialmente, se nos impuso una ética, un deber ser del arte.

Así formados le otorgamos al quehacer teatral una gran responsabilidad política y vive en nosotros el anhelo de modi car la sociedad a través de nuestro arte, nos gustaría creer en aquello y sostener que “el peso de la postmodernidad no ha caído sobre nuestro hombros” y “que las ideologías no han muerto”, pero no es así, sabemos lo ilusas, ingenuas y hasta absurdas que suenan nuestras palabras, pertenecemos a otra generación, a una sin causa, y de convicciones permeables si se quiere, obedecemos a otros tiempos, a una sociedad del bienestar, somos conscientes de nuestra burguesía, pero este reconocimiento nos otorga la lucidez

suf i c i e nte para darnos cuenta de contradicciones que vive nuestra generación: “Obedecemos a una herencia cultural ( losó ca y ética) que al parecer no concuerda con la realidad de nuestros tiempos.

Es en esta contradicción donde queremos hacer hincapié y profundizar, poner en tela de juicio nuestro o cio, nuestras convicciones, esa nostalgia ensoñadora que heredamos y confrontarla con nuestros tiempos : ¿Teatro? ¿Una herramienta de cambio social? ¿Teatro político? ¿Hoy? ¿Es efectivo? ¿Útil? ¿Somos útiles?

Hoy somos testigos de como el teatro ha dejado de ser la única ventana en donde la sociedad puede verse y re exionar sobre los hechos de su tiempo, otros medios se han apoderado de una función que antes le pertenecía casi en exclusividad a nuestra disciplina, y si a esto le añadimos su escaso poder de convocatoria, podemos concluir quesus efectos quedan en la mayoría de los casos, como algo anecdótico y puntual; desde estas perspectivas, se nos hace urgente instalar una discusión crítica acerca de la finalidad, alcance y utilidad del Arte y el rol de los artistas en la sociedad contemporánea.

15, 16 y 17 de Noviembre en el Festival de Otoño de Madrid

Ficha Artística

 

 
Ficha Artística| 

Compañía    La Re-Sentida

Dirección y Dramaturgia  Marco Layera

Elenco Carolina Palacios, Benjamín Westfall, Nicolás Herrera, Pedro Muñoz, Eduardo Herrera

Diseño Integral   Pablo de la Fuente

Dieseño de Vestuario   Carola Sandoval

Jefe Técnico   Karl-Heinz Sateler

Sonido   Alonso Orrego

Asistente de Escena   Carolina de la Maza

Duración   1 Hora 25 Minutos (85`)

Estreno    Noviembre 2010, Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Santiago de Chile

 

 
 

Sinopsis

 

Tratando de Hacer una Obra que cambie el Mundo (El delirio nal de los últimos románticos), cuenta la historia en que se encuentra un grupo de actores, que guiados por su idealismo, llevan cuatro años encerrados en un sótano sin tener contacto con la realidad, intentando crear una magna obra teatral capaz de modificar las estrucuras sociales; situacion utópica que comienza a desmoronarse cuando llegan noticias de un nuevo gobierno que ha asumido el poder erradicando la pobreza e injusticias sociales del País. El absurdo, la provocación y la desacralización de los íconos culturales, marcarán el camino para re exionar sobre el arte, las utopías, los sueños, la revolución y el fracaso.